albondigas de pollo

Si estás pensando en hacer un platillo que sea igual de apetitoso que de sencillo y además tenga muy buen aspecto, déjame decirte que estás en el lugar indicado: para todos los fanáticos del pollo, hemos armado esta receta de albóndigas con salsa que hará que tanto tu como tu familia terminen chupándose los dedos.
No siempre contamos con el tiempo necesario para cocinar recetas demasiado elaboradas, pero no por eso debemos dejar de contemplar la preparación de platillos que sorprendan a nuestra familia: en el día de hoy aprenderemos a hacer albóndigas de pollo con salsa de tomate, sencilla y deliciosa.

Albóndigas de pollo con salsa pasó a paso

Son muy pocas las personas que no disfrutan de un buen plato hecho a base de pollo, es por eso que en el día de hoy hemos pensado para ustedes una receta sencilla, deliciosa y que no requiere de ningún tipo de conocimiento culinario experto para poder ser llevado a cabo. Comencemos con los ingredientes:
• Pechuga de pollo
• Perejil
• Albahaca
• Ajo
• Huevos
• Orégano
• Queso parmesano
• Caldo de pollo
• Pan
• Sal y pimienta a gusto
• Cebolla
• Salsa de tomate
• Vino

Preparación de la receta

Lo primero que haremos para preparar esta receta será colocar en un recipiente las pechugas de pollo trozadas con el orégano, la albahaca, el ajo y el perejil para que la carne comience a tomar el sabor de los condimentos. A parte, mezclaremos el pan trozado y hecho migas con el caldo de pollo, mezclando bien hasta que se forme una pasta relativamente uniforme. Cuando tengamos esta mezcla terminada, incorporaremos el pollo trozado, los huevos batidos y el queso parmesano, y revolveremos hasta que esté todo bien unido.
Cuando la masa que hemos armado previamente este bien homogénea, comenzaremos a preparar las albóndigas amasando bolitas del tamaño de una cuchara. Separaremos las albóndigas y las dejaremos reposar una media hora a 45 minutos dentro de la nevera.

La salsa

Ahora llega el momento de arrancar con la salsa que acompañará a estas deliciosas albóndigas de pollo. En una cacerola saltearemos la cebolla previamente picada con aceite, hasta que se encuentre bien dorada y se vea prácticamente transparente. A esta preparación le añadiremos el vino, la salsa de tomate y el caldo de pollo. Tendremos que dejar esta salsa cocinándose durante varios minutos a fuego moderado, hasta que el líquido vaya reduciéndose y la salsa empiece a ponerse más espesa.

Es momento de comenzar a cocinar las albóndigas. Lo que haremos será simplemente retirarlas de la nevera donde las hemos dejado reposando unos minutos, y las agregaremos a la cacerola con nuestra salsa ya hecha y cocida. Dejaremos toda esta preparación cocinándose a fuego moderado durante aproximadamente media hora hasta que la carne este perfectamente cocida y lista para comerse.

Esta preparación suele ser muy versátil, por lo que además de prepararla de esta manera podemos acompañarla con guarniciones diversas como arroz o incluso alguna pasta. Una vez servido en el plato, podemos espolvorear un poco más de queso parmesano por encima y quedará simplemente delicioso.